Te ha escrito Hacienda y no has dormido. Todo lo que digas y aportes desde hoy forma parte del expediente. Con la comunicación delante te decimos qué alcance tiene y qué contestar.
La comunicación de inicio de actuaciones marca el terreno de juego: qué impuestos y qué ejercicios comprende define hasta dónde puede llegar la Inspección — y hasta dónde no. Ahí empieza la defensa, no en las actas.
Comparecencias, requerimientos y diligencias. Nuestro trabajo: controlar alcance, plazos y lo que entra en el expediente, y dejar constancia escrita de lo que convenga a tu defensa. Lo que no se alega a tiempo, difícilmente se recupera después.
Conformidad, disconformidad o acta con acuerdo. Firmar una u otra cambia lo que pagas, las sanciones y lo que puedes recurrir. Es una decisión estratégica que se toma antes de sentarse, no en la mesa de la Inspección.
Planes de control anuales y cruces de datos: discrepancias con información de terceros, sectores en el punto de mira, operaciones concretas. Saber qué disparó la tuya orienta la defensa.
Solo si la cuota supera los 120.000 € por impuesto y ejercicio y aprecian dolo. Si se judicializa, la defensa continúa con nosotros: delito fiscal.
Depende del alcance. Con la comunicación delante, valoración clara y presupuesto cerrado.